Siempre he dicho que nunca he sido más vieja que ahora. Pensándolo mejor, diría ahora, que nunca he sido tan "sabia" además. Y vamos, que sería muy egoísta de mi parte no aceptar que la vida vaya que me ha hecho sentir felicidad extrema, y vaya también que sería egoísta de la vida privarme de lo que ya me hizo saber como sabe. En fin.
No quiero cantar ni contar nada del amor, porque es un tema con el que no me he llevado muy pacíficamente últimamente. Aunque ignorar es muy buena forma de prestar atención, prefiero hacerlo de manera disimulada.
Entonces, hablo de la vida y mirando un poco, he descubierto que tenía más problemas de los que pensé, pero no me puse triste, porque vi que también tenía demasiadas ganas de resolverlos.
Y el contacto que no me ve pero sí q me enferma, me contagia su pena estando tan lejos en el mismo instante sentados viendo un fondo similar con diferentes dialectos recordando quien nos recordó en las últimas horas, según él, o mejor dicho, en que lugares firmé para recibir más de esa información que sí de veras leeré a partir de ahora, porque sin duda he cambiado, soy mejor, pero ahora está de nuevo, en el Spam. Y en que laberinto me he metido ahora, Dios mío, que no me entiendo.
Ahora sí que el mundo está vacío.
viernes, junio 29
Entendimiento y vejez
Lo escribió Chio a las 14:19
