domingo, octubre 28

Lazo roto




No quieres, yo tampoco. Te alejas, yo también. O al menos, me detengo en la caminata tras de ti. Recojo las migajas de dignidad que aún quedan y retomo el camino de regreso, una vez más, llorando.


Desaparecí de tu mundo y me pregunto si al menos, lo notaste.


Y tranquilamente, como siempre debió ser, eliminé el vínculo que me empeciné alimentar cada día, enfermizamente, como todo lo que hago.


Como de costumbre, domingo es el único día en el que las promesas, luego de un hacinado de fracasos, me regalan la esperanza, y algo de cordura.


Alrededor de mi mente, he levantado una muralla impenetrable para tu ingratitud e inmundicia, tu indiferencia y belleza excitante.


Fuera, por completo, sugestión al extremo, lo que siempre profeso, es la panacea.


Como dice, mi blog favorito:




Walk your talk.




Como te digo, para siempre: I can get satisfaction, with or without you!!!