jueves, enero 10

Danza


Nuestro primer baile fue el más triste, y el más libre. El ritmo perdió gracia por nuestros prejuicios y mis miedos infundados, y tus palabras deliciosas acariciaban mi ego, a lo largo de mi espalda.
Sentimos en cada paso el compromiso de estar ahí a voluntad, a solas, en medio de la cómplice oscuridad.
De pronto en una playa, por un momento en París, siempre con mi piel absorviendo tu sudor repartido por el mundo.
Y reimos para liberar emociones y nos abrazamos para convencernos de que esa mentira, era realidad, mientras te entretenías separando mi corazón de mi cuerpo.
Por tu calor, olvidé sentir. Olvidé pedir, abrazarte y desnudar mi anhelante alma.
Olvidé atarte irremediablemente a mi.
Y lloré.
Recogí mis sobras esparcidas, les di una forma deprimente y me marché.
Aniversarios hace ya, desde que te descubrí escondido en un mundo cotidiano. Aniversarios hace que te perdí.
Y yo? Qué puedo decirte? he bailado demasiado, he sentido también. Mis experiencias se pintaron de colores y les di diversas formas. Pero cuando cierro los ojos, siempre eres tú.