viernes, febrero 29

Rompecabezas



Encontré hace mucho la pieza que estaba buscando hacía tiempo. Encajó perfecta en mi rompecabeza alusivo a ruedas interminables de rosácea, esa irremisible rosácea delatando mi emoción.


Tuve que adecuar un borde, eso sí, y me conformé con espacios rellenados con mi ardua imaginación. En fin, un conformismo.


Y dejé en el olvido mi rompecabezas de 1000 piezas, con defectos humanos, eso sí, porque todo al fin y al cabo, es creación humana, heredando tácita e irremediablemente su desperfecto edenal.


Siempre adoré los rompecabezas, sobre todo en los que iba dibujándose mi figura, mi rostro y yo, completamente desconocida para entonces. Innumerables piezas (la final es la de la muerte, y la más fácil de ubicar, justo en el centro y no al final como se piensa, de hecho creo que es la única pieza con la que nacemos, y q, de hecho, no podemos mover, sobre la cual seguimos creando formas) por escoger alrededor. La que está a la altura del corazón, siempre es muy flexible.


De hecho, ahora me tiembla la mano al colocar una pieza con la forma y el color proyectado por mi cerebro al ver al rederor del espacio de mis expectativas.... y me tiembla la mano, me tiembla el brazo.


Eso me molesta, y demasiado.

No es la primera vez, eso está por descontado. Sólo que de tanto colocar piezas en ese espacio, termino por preguntarme sino es que al final, será la del color opuesto y forma amorfa (existe) la que encaje a la perfección burlando mi búsqueda intensa y selectiva.


En la espera que desespera.

jueves, febrero 21

Me pregunto


Que es lo que piensas cuando nos cruzamos y nos saludamos amicalmente, adornada siempre tú con tu peculiar sonrisa ligera.

Y si imaginas y temes al igual que yo cuando estamos a solas. Temblando por temblar.
Me pregunto que he de hacer para acercarme apenas más, sin asustarte, sin permitirte escapar. Como si la paranoia reprimida se encendiera al verte tan cerca, tan deliciosamente al alcance de mis manos, tan irresistiblemente perfecta y libre. Sonriente siempre.

Cómo ayudarte a cambiar paradigmas disfrazando mediocridad y miedo.

Es mi verdad maquillada burdamente, desvaneciendo con mis gestos cuando te veo pasear solemne, en medio de este bodrio.

Una oportunidad, es todo lo que te pido.

miércoles, febrero 6

Respiro


Me pido una gran disculpa por permitirme este momento de debilidad.

Es inverosímil e inesperado este sentimiento. Estas ganas de romper una promesa, y romperte la cara.

Violar tu privacidad y atarte de manos para sonreir al verte sufrir.

Sólo quería escaparme para decir que este fue un momento de debilidad necesario para seguir mi camino de roca marina.
La pregunta sería para q hacer las cosas q sé mañana han de torturarme? Mejor reprimo algunos sentimientos y me ahorro abundante penitencia.
Me encantarían muchas cosas, pero en este momento no sé cuales son.
Creo q un beso en el cuello, sería deliciosamente perfecto.