domingo, abril 27

Espiral


En el lugar menos adecuado, bueno está bien, sólo el menos esperado, se cambió mi vida por completo, como todos los días. La diferencia es que esta vez me di cuenta.
Eran necesarios todos los ingredientes, incluso para arder la lengua sedienta. Eran necesarios todos los miedos y asombros, y hasta los dos kilos que subí.
La diferencia es que he eliminado la parafernalia de lo necesario, de lo ineluctable. Gran paso hacia otro camino incierto. Pero menos pesado.
He descubierto que necesito el brillo que he dejado opacar, que necesito el amor que he depositado externamente (como el semen, que es productivo para otra persona). Tengo que recoger esos restos, despojarme del amor sediento y del apetito sexual, convertirme en un samana (Dios, cuanto influye en mi este Hesse!!!)
Pero lo importante es que sirve... todo cambia y asusta que todo sea realmente, la absoluta nada.
El sexo involuntario, la venganza del amor, el dinero acumulado, las noches sin dormir, los esfuerzos por no comer, las risas no sinceras, la claustrofobia, todo. Y me he dado cuenta estando en la nada. Viendo mi destino tan opaco en medio del miedo mayor... del aburrimiento total.
Esto si que agota.
Pronto tendré que conceptualizarme en unas líneas y decidir, sin posibilidad de cuestionarme, el camino hacia el que apunto.
Caramba, en 25 años, algo debo conocerme!