A quién le importa a fin de cuentas, sino a mi? La mirada de reojo me delata y se siente su desesperación contagiante. De pronto, te ves enclustrado en un mundo demasiado pequeño repleto de sentimientos agobiantes. Y que difìcil resulta respirar. Esta es la etapa inicial de la desesperación, sí, es fácil de reconocer. Ya he pasado por ella incontables veces.
