Puede que incluso sople sobre él sólo para fines sugestivos. Y ya sé, amigo mío, que estás harto de que cante siempre la misma canción de despedida y siga sentada junto a él, con ese cigarro pendiendo de mi boca, humeante y húmedo.
Sólo estoy a la espera de algo que talvez nunca llegue, pero soy paciente y desesperada a la vez. Vaya que porfiada al aferrarme a un límite existente de por cierto, capaz de permitirme huir de la felicidad voluntariamente. En realidad de una felicidad ficticia y poco estable.
Estoy aburrida, realmente cansada de esta parafernalia amorosamente estúpida. Nada propicia para alguien como yo y exactamente lo que merezco por mi sandez.
¿cómo terminar de una vez con esto, sin mirar para atrás y sin soltar siquiera una lágrima? Mis ojos están secos. ¿cómo finalmente me convierto en una mujer inteligente?
El corazón a veces se equivoca.
martes, enero 13
Nudo gordiano
Lo escribió Chio a las 7:30
