sábado, junio 30

Definiciones


Cuando era pequeña (si es que ya soy grande) soñaba siempre. Me encerraba en mi habitación en la oscuridad de una noche virgen y joven con música cotidiana arrullando mi adolescencia. Esa era una rutina impecable. Pensaba demasiado en un amor inmaduro sin lujuria, y en el problema que, en ese entonces, despertaba a la misma hora que yo. Estaba sin saberlo, definiendo mi vida.

El tiempo, claro, pronto a transcurrir, me esperó muchas veces a cambio de algunas noches a solas. Lo inmaduro se fue desvaneciendo con promesas que sirvieron de motivación irrefutable. El sexo iba asomando, disfrazado de muchas maneras y dejándome algunas huellas para seguirlo a voluntad, guiada por la curiosidad, frenada infructuosamente por la vergüenza.

Y las noches ya no eran siempre solitarias, la música enmudeció para siempre sobre mi armario en el ingrato olvido.

Ya no era divertido observar, era vital, encarnar.

Y me detuviste en ese afán. Con una mirada inocente en un aula desde arriba, como siempre. Necesitaba merecerte siendo la mejor, como tú. Definí mi vida en torno a un círculo pequeño, sostenida en ese afán por mi gran estupidez. Las noches fueron desde entonces, solas nuevamente.

Hasta ahora.

Desde luego, ha pasado mucho tiempo desde que era pequeña y no sabía lo que me esperaba mientras escuchaba música popular. Ahora es un pecado social admitirlo.
Estás lejos e imposible, la verdad, no me importa. En absoluto, como a ti.

En realidad, al fin y al cabo, resultaste ser un hombre como todos, tan imperfecto como yo, y un hace tiempo niño a solas en una habitación.

Esa linda niña que tanto cuido.

Sólo quería decirlo, sin darle mucha importancia.

viernes, junio 29

Entendimiento y vejez

Siempre he dicho que nunca he sido más vieja que ahora. Pensándolo mejor, diría ahora, que nunca he sido tan "sabia" además. Y vamos, que sería muy egoísta de mi parte no aceptar que la vida vaya que me ha hecho sentir felicidad extrema, y vaya también que sería egoísta de la vida privarme de lo que ya me hizo saber como sabe. En fin.
No quiero cantar ni contar nada del amor, porque es un tema con el que no me he llevado muy pacíficamente últimamente. Aunque ignorar es muy buena forma de prestar atención, prefiero hacerlo de manera disimulada.
Entonces, hablo de la vida y mirando un poco, he descubierto que tenía más problemas de los que pensé, pero no me puse triste, porque vi que también tenía demasiadas ganas de resolverlos.
Y el contacto que no me ve pero sí q me enferma, me contagia su pena estando tan lejos en el mismo instante sentados viendo un fondo similar con diferentes dialectos recordando quien nos recordó en las últimas horas, según él, o mejor dicho, en que lugares firmé para recibir más de esa información que sí de veras leeré a partir de ahora, porque sin duda he cambiado, soy mejor, pero ahora está de nuevo, en el Spam. Y en que laberinto me he metido ahora, Dios mío, que no me entiendo.
Ahora sí que el mundo está vacío.

sábado, junio 23

Just singles, please!


Luego de haber dirigido por años el índice recriminador acompañado de un vaivén superior en señal de desaprobación, me he encontrado exactamente, del otro lado.
Lo q era inconcebible en su momento, del peor calibre y de niveles en los q los principios terminan por ser lo último q importa, ahora simple y llanamente se convierte en la razón q me obliga a agachar la cabeza y a no participar en las charlas señoronas de colas de servicio público.
Y aunq me alegre el día, y aunq me guste mucho, y aunq lo sueñe, y aunq me tienda la mano sosteniendo un ramo de rosas (espinozas) con la otra, y aunq ocupe mis pensamientos y despierte algunos deseos (o muchos y variados), y aunq................. esto no me está ayudando.

Por eso, mesero:
En pos de una vida sin problemas, de deseos no reprimidos, y completa e indiscutible posesión, voy contra estos sentimientos inoportunos, para decir: "Esta vez, solterito por favor".

sábado, junio 16

Renovación


Como resultado de un ceño fruncido al fisgonear por encima de mi hombro, he decidido que sé lo que quiero. Y a quien quiero. Bahhh.. eso no tiene importancia ahora, seguiré como siempre, sonriendo a las casualidades y amarrando las oportunidades.
Esta nueva cuenta me trae la posible última esperanza de lo q llamo vida feliz (momentánea, como lo he definido) pero intensa, el precio del riesgo, no obstante, es la pérdida de cualquier posibilidad de libertad y júbilo necesarios en una vida digna, como a la q aspiro como mínimo.

En fin, no importa, nuevamente, hablar sin sentido, y sin auditorio. Yo, sentada en frente, en claro ademán de desaprobación, recriminanda cada pequeña imperfección a mi actuación a la q me veo forzada.

Estaré esperando como se debe hacer. Sin expectativas y con una pizca pequeña de piadoso escape hacia las migajas del futuro adormecido, sólo para mantener la opción.

Algo se siente en el aire, siempre lo supe. Siempre es algo alrededor. Un presentimiento irracional e insistente. Esas casualidades q me invento y a las q me aferro.


Como saber q mi futuro se resume en las historias desencadenantes de un pasado feliz y fugaz.


No es compasión reflejada, es alegría retenida por la vergüenza y el miedo por la q me siento a pensar mirando una vela apagada, los momentos realmente felices de mi vida.


Una cerveza y un AGIP.

La última vez en la q el alma se me desprendió del cuerpo.