Lo lógico era el descubrimiento del estreno, pero las ganas no me alcanzan. El cuerpo mortificado se ha rebelado con toda la razón del mundo, sin hipérbole incluida.
También me ha abandonado la estupidez y me he despojado de la venda en los ojos atada por mis propias manos. Es todo claro, aunque aún se siente el corazón sollozando como niño engreído por no prestarle atención. Y es que mi cerebro y yo estamos algo cansados de inventar excusas e historias fantásticas para mantener a un muerto respirando.
No quiero mirar para atrás. La enfermedad que tengo que vencer es mental.
Sí, tengo una enfermedad llamada fobia. Fobia a esas eternas noches de insomnio, a mis resentidos ojos hinchados, a mis desesperantes locuras efímeras, a comprender a Neruda, a amar a Calamaro y sobre todo, a creerle de nuevo.
Tengo una enfermedad llamada fobia o fabio, lo mismo da.
sábado, enero 17
Enfermedad
Lo escribió Chio a las 11:06
martes, enero 13
Nudo gordiano
Puede que incluso sople sobre él sólo para fines sugestivos. Y ya sé, amigo mío, que estás harto de que cante siempre la misma canción de despedida y siga sentada junto a él, con ese cigarro pendiendo de mi boca, humeante y húmedo.
Sólo estoy a la espera de algo que talvez nunca llegue, pero soy paciente y desesperada a la vez. Vaya que porfiada al aferrarme a un límite existente de por cierto, capaz de permitirme huir de la felicidad voluntariamente. En realidad de una felicidad ficticia y poco estable.
Estoy aburrida, realmente cansada de esta parafernalia amorosamente estúpida. Nada propicia para alguien como yo y exactamente lo que merezco por mi sandez.
¿cómo terminar de una vez con esto, sin mirar para atrás y sin soltar siquiera una lágrima? Mis ojos están secos. ¿cómo finalmente me convierto en una mujer inteligente?
El corazón a veces se equivoca.
Lo escribió Chio a las 7:30
martes, enero 6
Incompleta
Me he cansado de ser yo!, pero no quiero ser nadie más.
Lo escribió Chio a las 20:27
sábado, enero 3
He vuelto
Me tomé un descanso, es todo. No quería enfermarme desnudando mis emociones en público y me alegra saber que era yo la única que estaba esperando mi regreso.
Lo escribió Chio a las 19:16
jueves, enero 1
Una y mil noches
Puedo escribir los versos más tristes esta noche, cuanto entiendo a Neruda hoy. Es tanta mi pena que no puedo siquiera llorar, estoy muerta y los muertos no lloran.
Lo escribió Chio a las 18:11
