martes, marzo 31
Me despido
Lo escribió Chio a las 10:51
miércoles, marzo 25
Nuestra última conversacíón
- No llores, si lo haces te tomaré una foto.
- Pero siempre me toca verte ir y quedarme llorando, no es justo.
- No te preocupes nos volveremos a ver....
- En 5 meses.... (internamente: eternos, además no quiero q te vayas, he soñado este día contigo, sólo dame un día más, ni siquiera me diste tiempo de mostrarte mi lugar favorito, lo escogí para ti, espera, te puedes quedar en mi casa, anda, mañana es sábado, no me abandones... de nuevo)
- Mi bus sale en unos minutos.
- Vaya q pesado y te encanta repetirlo.
- Ven, déjame abrazarte.
Un abrazo, un beso en la frente.
- Y te estaré esperando, en 5 meses, te volveré a ver.
- Creo q me tendrás q tomar una foto (q me lleve el diablo, q me pongo a llorar a cántaros)
- Te extrañaré, me esperas? vengo en un minuto, arreglaré mis cosas.
- (Vaya q ni siquiera le importa)
........
.......
....
..
.
- Y a dónde se habrá metido esta condenada? Si quisiera darle un abrazo más fuerte.
En una estación a una cuadra, una condenada llorando, gente mirando, sueños rotos.
- Cobarde cojonudo, no me puedo quedar viendo q se va otra vez. Sólo me deja una botella y una colección de sueños pisoteados.
5 meses después.
- Hola.
- Hola.
- Vete al infierno.
- Al menos, esta vez te toca verme partir.
Lo escribió Chio a las 18:38
domingo, marzo 22
MonaLiza
Carente de ideas y sin el menor atisbo de inspiración, respondo instintivamente al deseo de dejarlo escrito como para no olvidarlo. De la misma manera en la que alegué a suerte de cobardía, que lo importante era la experiencia, así, me inclino ante este deseo ilógico de escribir.
Escribir a pleno antojo como otrora lo hiciese, sin pensarlo ciertamente y a la sola obediencia de mis manos inquietas. Y me pregunto donde está la inspiración! ¿Acaso escondida por el miedo? Ese miedo delicioso que se disfraza de alegría, alegría que se delata descaradamente ante un hacinado humano insignificante.
Y con el búho ululando cómplice del disimulo de mis jadeos ruborizados, un trébol irlandés y un grito encerrado de Van Gogh, esta noche he de soñar. Contenta.
Lo escribió Chio a las 18:17
viernes, marzo 6
Insensibilidad
Deben ser los naturales efectos reactivos de los duros golpes (Newton tercero) que he tenido que recibir a lo largo de mi vida los que, de manera muy efectiva, me recuerdan que sí puedo ser de piedra. Creo que luego de pasar un tiempo a solas, no por resignación consumante, es decir, no porque no me quede mayor opción, sino por decisión propia y terca pese a las recomendaciones "poco exigentes" de algunas de mis amistades, he logrado alcanzar un nivel estable en el que no podría hacer encajar fácilmente a una "persona". Lo que más me agrada de este nuevo tipo de vida, del que sólo hasta unas pocas semanas trataba de escapar encarecidamente, es la libertad exuberante en mis manos. Libertad emocional principalmente, sin discursos ni sentimientos encontrados por sentimientos fugaces. Libertad de decisión, sin sentimientos de culpa por divertirme a solas, de la manera que me gusta. Y avanzar con una mano vacía a pleno antojo, hasta el sábado por la noche.El sistema sin embargo, a diferencia de lo que nos exige, parece no evolucionar. Y he aquí una innegable candidata a solterona inspiradora de lástima, y cuidadora de sobrinos (como si no tuviera demasiado con mi vida). Eso claro, para el sistema y su gente.Y mientras no encuentre a alguien pleno para mi, perfecto (si mami, sé q no existen, pero vamos, todo es relativo, hasta la perfección) alguien que para hacerme feliz no necesite de mucha de mi imaginación, ni mentiras piadosas, ni "pero es muy caballero", entonces tomaré la, sólo en ese caso, sabia decisión de juntar mis manos con otras, sentarme a conversar por horas, hacer el amor tranquilamente, y sobre todo, burlarme de la soledad.
Lo escribió Chio a las 9:47
jueves, marzo 5
Mundo normal
Las cosas más incoherentes dentro del deseo retórico de algo que no puede ser me hubieran hecho feliz o al menos afortunada ante cosas que otros tildarían de nimiedades. Pero las líneas me desengañan siempre para sacarme de un mundo fantástico anhelado en el que siempre me detengo a descansar, para soñar en él, en una dantesca contradicción de tiempo y espacio. Pero aunque encuentro paz en los días, siento el urgente menester de los escalofríos de un encuentro memorable con alguien con significados mas allá de los que el triunfo de la vida estipula. Alguien simple en el mundo, simple para mi. Simple sólo auténtico, que entienda el significado de las palabras que sin duda le regalaré cada vez que en mi soledad me acompañe. No me encuentro en la búsqueda, pues me guian palabras lazarillas aleccionadas por la irrefutable experiencia, aunque nunca me hacen falta las ganas de ignorarlas y saltar por la ventana para correr en dirección contraria.
Y encontrarme con expresiones serias y mentes dentro de un futuro abundante aunque cano y de frente fruncida, de noches de imnsonio voluntarias soportadas por unas cuantas tazas de café y pilas de colillas aún humeantes, despidiendo ese olor característico de mi infancia. Esa no es la búsqueda ni el sentido de la vida, pero a veces siento que el mundo me arrastra, y cuestiono la idea de que las personas no se hayan percatado de lo que desde mi punto de vista, es una realidad ciertamente tangible y primordial. Puede que el despertar de este sueño sea el golpe de una caida, una tan dolorosa q me impida nuevamente intentar. Sé que la respuesta de todo está en mi mente, sólo que las respuestas electroquímicas necesarias aún no se han llevado a cabo.
Mi único temor es que ocurran cuando irremediablemente sea muy tarde.
Lo escribió Chio a las 11:41

