viernes, julio 27

Al borde


De un beso robado a lo merecido. De una falacia prolongada por necedad sometida a mis pasiones por tu experiencia ajena.

Mi estimado y siempre esperado, sentado siempre tan importante aunque asustado y esquivo, me dibujas, me lo dices y me provocas.

Pueriles actitudes, adolescentes argumentos, adultas acciones y deseos.

Al borde del esfuerzo por retener esta avalancha.

Me falta demasiada humanidad para decirte NO, demasiada ficción para sacrificar mis sentimientos por la ética impuesta por mortales como yo, realmente me detiene el saber que no llegaremos a ningún otro lado que la vergüenza y esquivamiento mutuo.

Mejor nos ahorramos semanas de arrepentiemiento, unas horas de placer no lo ameritan.

domingo, julio 22

Estereotipo imperfecto


Estoy rodeada de demasiados "debería", por de más hipotéticos, limitantes y hasta conformistas. Eso claro, sin mencionar lo frustrantes que sin duda resultan.

Pues los "deberían" para el que los aguante. Esta vez, las reglas las dicto yo.

Y él, mañana estará esperando un beso imposibilitado por la ética, que habremos de ignorar.

Porque 20 años de palabras sensatas (descontando la infancia) se disuelven al tenerlo frente mío.

Y luego de eso, todos apuntarán hacia mi, con recriminaciones y escupitajos. Mi estoica voluntad, desaparecerá nuevamente el espacio entre nosotros, para burlarnos de su rabia por problemas que no son suyos.

Y estaremos juntos, arrullados por la venda sobre mi moral, y el sosegamiento de mi conciencia.

Hasta que el deseo se nos agote y tengamos irremediablemente que volver a vestirnos de elegantes reverencias y sometimiento indiscutible a las reglas que impusieron quienes necesitaban mantenermos al margen.

Mañana es el día.

Estoy dispuesta a correr el riesgo aunque no te acerques ni siquiera a ser el príncipe de mis sueños.

Creo que comienzo a utilizar la misma excusa masculina para justificar las satisfacciones fisiológicas a las que nos empujamos a experimentar.

Mañana es el día.


sábado, julio 21

Sobre pasos andados?


En el comienzo del camino de esta segunda parte de mi vida, te encontré queriendo escapar de ella. A empujones y lágrimas ingentes, entendiste que el tiempo es independiente de lo que sientas. Luego de eso, fueron risas, abrazos, y como siempre, peleas fortalecedoras. Unas cuantas travesuras, por así llamar a nuestro pueril afán de conocer la vida (ya pasada, medio olvidada) en las noches deprimentes con el mundo afuera rugiendo desde el fondo.

Y pasaron días y años. Años hace ya, en los que no me imaginé haciendo esto en este momento, pero sí sabía lo que estaría sintiendo. Tú, mi mejor amiga, siempre a mi lado.

Meses nada más han pasado, sin ver nuevamente tu rostro inocentemente natural, ajeno a ciertos dolores injustificados que nos inventamos para justificar nuestra existencia, o merecer algún milagro (que muchos se cansan de esperar y los fabrican).

En la parte final de esa segunda parte de mi vida, lloraste nuevamente suplicando por una nueva oportunidad para descubrir a mi fuerte y por siempre mejor amiga.

Ahora en esta tercera parte (de n segmentos) eres protagonista de los hechos triunfales que parece no te quieres regalar aún.

Vales eso, vales demasiado más. Te espero con el corazón contento, porque sé quien eres, y me gusta recordártelo.

Donde estés, con quien estés, te mereces lo mejor, sólo es cuestión de abrir los ojos.

Te quiero mucho RUTH.


domingo, julio 15

Mi colección


Saltando llorosamente me encontraste en la disputa entre reir o dormir para no sentir. Eufóricamente me senté a pensar en la amistad foránea disfrazada de indiferencia en mi habitación repleta de recuerdos colgando de las paredes. Desprendidos de mis sueños, uno a uno y en batahola nocturna, fui encerrando en una caja, en orden y silencio sepulcral, las vivencias que me tenían amarrada a tu espalda, esa que nunca miras.
Entonces la caja en forma de corazón, como me lo dijo mi primer amor concretado, se selló con mi decepción y amor propio, para ser abandonada finalmente bajo el hacinado de recuerdos de etapas que ya no duelen.
Ahora, me encomiendo a la sugestión y a lo que me queda de cordura, a la amistad sincera y a los retos de la vida caprichosa y vanidosa.
También me regalo un descanso y la opción de ser perfecta sin el meollo de una casualidad enojada conmigo.
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Y la caja, no se volvió a abrir.

sábado, julio 14

Millas hace, ya


Debe ser alguna consecuencia recóndita dispuesta a protagonizar efimeramente una crisis nerviosa, alimentada por los pensamientos autocompasivos al ver puentes y ruedas, cerca de un corazón latiendo.

Heme ahí nuevamente, sentada en el pasado a tu lado. Luego de una lucha sostenida por 14 meses y perdida en un descuido de un segundo, me rendí asustada y resignada.

Para este entonces, describo el mundo sin el sentido de lo que te despierta con una sonrisa en los labios, de la manera que apenas recuerdo.

Sé que no te encontraré caminando por las calles, con tu estilo de orgulloso fingido y medio patético en completa desarmonía con tu realidad y en aplauso placentero desde mis adentros ciegos.

No hay siquiera esas casualidades que a veces fuerzo y se rinden al desplomarme.

Hasta ayer caminé con los ojos vendados, por sensatez en pos de mi salud mental. Hoy te vi nuevamente, sentado hace tres años a mi lado, sonriente, brillante y arrasando el fondo instantáneamente, absorvente y penetrante. Mío jubilosamente. Inocentemente, feliz.


Sabes? Nada fue real.

La realidad es mucho mejor.

Sólo que no puedo mostrártela.

domingo, julio 8

No hay 2 sin 3, ya lo entiendo!


Una cosa lleva a la otra y termina haciéndose un nudo irreversible.... además entendí que lo que dijiste con ira no tiene necesariamente que ser cierto, aunque no sé si me conviene creer eso luego de haber asimilado semejante ataque a la cordura, verme obligada a la elección de revivirlo con el afán de recuperar un par de sonrisas sinceras. Me pregunto si vales tanto. Y me alegra al menos dudarlo.
En fin, en fin, no estoy dispuesta, y creo que tú tampoco.

No vale la pena, sé en que terminará y con quien terminará.