viernes, febrero 27

Reina de corazones


Es un fuego tímido, pero vaya que cálido. Al menos me mantiene abrigada en este frío tan chispeante, aletargador de esperanzas. Pero insistes en mantenerlo a llama mediocre, apenas alumbrando un corazón apesumbrado aunque me consuela el conocer su livianez mientras con un cigarrillo delicioso aguardo la solemnidad del sueño que talvez nunca se convierta en realidad.

De lo que no termino de convencerme es de abandonar esperanza luego de tan estoico pasado, aunque a veces las cadenas se rompen, los esclavos se liberan y el amor se acaba.

Nada está dicho, claro, pero un As bajo la manga nunca está de mas.

domingo, febrero 15

Mis manos


Hacía tiempo que no disfrutaba de esto, hacía tiempo que no sentía estas ganas de escribir, sólo por hacerlo, sin historia que contar, sin sueño que compartir o pena que borrar. Simplemente este deseo delicioso de dejar a mi mano hacer lo suyo, mientras mis ojos contemplan las palabras que aparecen a su antojo. Es delicioso, insisto. Como ese movimiento de caderas que incitó mi carnalidad y me alejó de la nostalgia. Un cuerpo nuevo bajo sonidos cotidianos, despertaron en medio del desastre, mi líbido avergonzado.

Y es hoy cuando lo recuerdo!! dos días después! en realidad, fueron mis manos las que hurgan en mi cerebro, para agradecer en silencio muy sincero, la coincidencia inesperada en un ambiente hostilmente amical.

Es domingo, que otra cosa podría hacer para sentirme mejor?? tan sólo escribir, o practicar la guitarra, o tocar su cintura mientras baila. Y siempre son mis manos mis compinches, son las que miran el calor, acarician mis oidos y deleitan a mis ojos. Son mis manos calientes sobre su cuerpo sudoroso, las que despiertan mis ficciones y dejan mi guitarra de lado, celosa.

Y ese sudor que otrora me diera asco, en ese cuerpo fue un oxímoron en mi historia.

Un oxímoron absolutamente oportuno.

jueves, febrero 12

Para ser feliz...


He llegado temprano a mi trabajo, sólo para ser feliz. Sí, sólo por ese instante (infinitesimal en el tiempo) de catarsis. No es el mejor lugar más tengo a la imaginación de mi parte.
Luego de largas cavilaciones diarias, nocturnas, descubrí la fórmula ruda de ser feliz. Digo ruda, porque se consigue el 95% del objetivo.
El otro 5% lo hacen los estímulos externos. Lo interesante es que este 5% sólo es el agregado, no es un ingrediente necesario para la felicidad.
Y este es el punto de partida.
Lo importante son los objetivos, sí, por supuesto. Pero para eso tienes que conocerte, aceptarte y quererte. Bajo esta premisa, es sencillamente extraordinario los sueños que te permites y la intensidad de tus esfuerzos para lograrlos. Lo sé, cliché!, pero alguna vez has pensado que si todos lo dicen debe ser porque es cierto??
Que falta de retórica en mis palabras.
Pero decía, con esos objetivos, hay algo: una razón para vivir, para seguir adelante pese a los contratiempos. Los que sobrevivieron a la pesadilla del holocausto, fueron los que sabían que tenían cosas por hacer, sueños por cumplir, es eso.
El otro 5% lo hacen los estímulos externos. Tu canción favorita, un ambiente agradable, una vista preciosa, es el engreimiento a nuestro cerebro, es el disfrute de nuestra Tierra, en sus regalos cotidianos, por lo general, inadvertidos.
En fin, los sueños son tuyos. No te diré que soñar. La intensidad y magnitud de ellos son tuyos, pero cree en ellos y sobre todo en ti.
Yo comparto uno de mis sueños hoy: Ser libre!
Lo que no comparto, es lo que eso significa.

domingo, febrero 8

Miguel Angel


Este último post triste es para ti, sólo por haberlo pedido.
Miguel Angel, esta es mi despedida. No sólo del post, también de mi vieja vida y de la Rocío que conociste.
Tranquilo, esto no es una tragedia ni intento zafar la tristeza de mi corazón, ni detener las lágrimas en mis ojos. No pretendo ocultar lo que siento, menos a ti, que entiendes lo que digo, aunque no pienso cortarme el pecho, ni quemar mis manos. Me reservo el derecho de la imaginación, de nuevos caminos para reemplazar la tristeza por dolor corporal, o de incluso suprimirlo.
Es paradójico, siento tranquilidad porque sé que mi enfermo ha muerto, finalmente entiendo que no he de verle más. Cuantas veces angustiada lo veia partir, sentia que lo perdia, y me partía el alma al verlo sufrir y luego de llorar desesperada, loca como no quisiera estarlo más, la alegría me colmaba con sólo su sonrisa, con oírle mencionar mi nombre. Y murió sin aviso, luego de una estabilidad ficticia, tan cerca a su cumpleaños, tan cerca al día que prometimos estar juntos.

Lo peor fue que no pude despedirme, no pude terminar de demostrarle mi felicidad, no pude golpearle por ser tan cobarde, por no vivir por mi, que estaba dispuesta a morir por él.
Mi cuenta de 10 años está pagada con creces, aunque nunca quise hacerle daño y sufrí y también fui feliz.

Y ese es el punto final de esta historia ".".

No más posts tristes, no más noches desesperadas, no más sentirme loca, no más creerme enferma, no más creer en mis fantasmas, no más ser tan tonta.

Estoy convencida de que este día sola será el último de luto. Soy una socia de la soledad, sólo por como suena, pero algún día cantaré a duo esa canción susurrada por mi guitarra, y no sentiré nada en ella, ni miraré para atrás por sobre mi hombro desnudo cubierto de besos.

I am the Highway y no una novia de buena familia.

I AM THE HIGHWAY.

Nada dura para siempre, y esto no durará más de un fin de semana. Nunca estuve tan segura!!!

El miércoles, vamos a almorzar?? Lunes y martes están reservados!

lunes, febrero 2

El primer mes

Te quiero igual. Sin libros y con un cuarto de horror y aunque sólo me dejaras las cenizas.
Me he rendido en febrero, en tus brazos y en tus oídos dormidos, lejos de mi, eterno de mi cobardía abandonada, con el anillo cercano, latiendo a gritos.
Mis ojos se cierran, mis labios se secan, me he despedido de mi, para ser nosotros.
Para una historia de nunca acabar, del miedo y mi inteligencia, aunque sé que estoy completamente sola en esto, me alegra porque ese es el desafío que motiva mis días.
Deberías aprender a pedir perdón, antes que mi corazón termine de convencerse de su soledad.