¿Es cierto esto del destino y de la inexistencia de las segundas oportunidades? De no saber si el camino correcto es el que se eligió y vivió porque no hay parámetros de comparación. Como dice Milan, la vida no es siquiera un boceto, porque no termina en obra tangible sino en mera imaginación y experiencias casi simultáneas.
Entonces vienen a la mente prestas, las frases de disculpa de acciones incorrectas en afán de matar curiosidad y ganar experiencia.
Lo que he llegado a pensar es que en realidad, la vida entera es una coincidencia, cada situación, hasta las que no tienen nada de "interesante" son coincidencias. Es lo que se explica como la ley de la atracción en la que en realidad las situaciones reales no son más que consecuencias de los pensamientos. La diferencia entre las coincidencias y las experiencias es que las primeras son las que queremos o se nos hace fácil ver coyunturalmente...
Por eso la pregunta es, ¿cómo diferencias una situación tangible de la que no existió, si no se conocen los parámetros que las situaciones definen? La misma diferencia hace la diferencia.
Es todo un análisis algo contradictorio, pero lo importante es que esa "coincidencia" no lo es en realidad, y por tanto, no tengo ningún compromiso con mi destino ni contigo.

