miércoles, abril 25

Insatisfacción

Recurrente de la simplicidad diaria a la q me inclino voluntariamente. De las palabras q parecen no ofenderse, de las personas q parecen ser felices, escondiéndose de manera ridícula.
De mi, de lo q hago. De lo q haré. Me conozco, y lamentablemente sé q no importa a donde llegue, siempre anhelaré haber dado un paso más, con la única condición de q no fuera hacia atrás. Incluso en mi afán característico de querer saberlo todo, sin conocer nada a ciencia cierta, ni a mi, lo q es peor, estaré dispuesta a recriminarme el segundo de respiro q me regalé.
Del amor, q siempre se acaba, sustentado por sexo cotidiano y aberrante. De Dios, q me abandona.
De la música q me absorve, palpitando en mis oídos, las mismas historias, de nuevo, los mismos protagonistas. Yo, ajena, mirando desde lejos un mundo q no es el mío.
De mi, q siempre seré mi tormenta, junto a mi incansable conciencia. A mis logros q siempres terminan pusilánimes, arrastrados por la risa extraordinaria de una victoria real y tangible.
De la vida, q nunca acaba.