Es un fuego tímido, pero vaya que cálido. Al menos me mantiene abrigada en este frío tan chispeante, aletargador de esperanzas. Pero insistes en mantenerlo a llama mediocre, apenas alumbrando un corazón apesumbrado aunque me consuela el conocer su livianez mientras con un cigarrillo delicioso aguardo la solemnidad del sueño que talvez nunca se convierta en realidad.
De lo que no termino de convencerme es de abandonar esperanza luego de tan estoico pasado, aunque a veces las cadenas se rompen, los esclavos se liberan y el amor se acaba.
Nada está dicho, claro, pero un As bajo la manga nunca está de mas.

