jueves, septiembre 13

Lucha de gigantes


Si es cuestión de confesar, estoy dispuesta a todo esta vez. He ido demasiado lejos, es imposible retroceder sin verme condenada a la recriminación eterna por ser cobarde.

Entonces, heroícamente armada con fe ciega en medio de una tormenta emocional, me arriesgo en una guerra de la que sólo puedo salir vencedora.

Todo el riesgo por el hombre de mi vida.