Una gota fue el único resultado de todo el esfuerzo. Completamente pura. Feliz imperturbable.
Serenamente, se esconde dentro de mi corazón y suelta su aroma en los momentos precisos en los que sabe, es suficiente para aliviar la ira.
Extracto de cada beso, caricia, palabra, sueño, amor, éxito, canción y satisfacción. No de recuerdos, sino de hechos.
Una gota por la que vivimos, para hacerla cada vez mayor, más exquisita.
La gota, llamada Orvalho.

