Cinco son los ingredientes del día perfecto, aunque no se perpetuen, necesariamente.
Un auto, una persona, piernas libres, una lista con un miedo tachado y la libertad a elección de la mano con el amor.
Estos son los ingredientes de la vida perfecta. Del día perfecto. Y sin notarlo, sino hasta hoy, he ido consiguiendo tranquilamente uno a uno, en simultáneo.
El tiempo no pasa en vano.
Unas piernas orgullosas y morenas.
Un miedo burlado a velocidad.
Un auto, es sólo eso, sin quererlo y sin saberlo, lo escogí.
La libertad, de dejarla.
La persona del sueño de anoche (el último ingrediente)
Es coincidencia, o el mundo conspira a mi favor?
No lo sé, sino que veo el día acercándose.

