sábado, noviembre 17

Inercia


Sólo mis dedos guían esta historia. No estoy pensando en absoluto, sino bailando al son de mis muñecas que parecen estar inspiradas. Porque apenas y me alcanza la inspiración para animarme a seguir despierta e intentando. Apenas y me alcanza la vida para la enorme y creciente lista de lugares por conocer, personas por amar, experiencias por vivir, noches que dormir y hacer el amor.

Apenas y me alcanza la vida para imaginar infructuosamente la muerte.

Es la inercia, acompañada de debilidad mental, la que escribe ahora. Como siempre, sólo para aliviar mi mente inquisidora, abrumadora, devoradora de respuestas. Sólo para que los sentimientos fluyan por mis manos, orgásmicamente si escucho la canción adecuada.

En mis manos deposito con fervor mis sentimientos para mantenerme cuerda. En los cuadernos y paredes mi emoción de dibuja en palabras, muchas veces sin sentido. Y comienzo a creer increíblemente en un problema mental patológico, y me asusta.

Pero el círculo vicioso me encierra y me condena.

Hoy no ha sido un buen día, lo siento.

Del resto, me encargo yo...