lunes, mayo 28

Dinero fraternal


Desde q abro los ojos hasta q los cierro para ya no abrirlos, el mundo se reduce a dinero. No al sexo, como decía Freud. Aunq van demasiado de la mano.

El dinero no compra el amor, y ya sé q suena a cliché. Sólo necesitaba decírtelo, mi amado de siempre, q me muero por ti. Oh, Dios, daría tanto por verte feliz. Todo el dinero del mundo, sin tan sólo lo pidieras y no me traicionaras a hurtadillas. Como me duele, más allá de unas cifras, q me des tan poco valor. Me muero por entenderte y abrazarte, te quiero tanto, y te he admirado. Desde tu persistencia estoica por vivir dignamente desde el día q naciste y q tanto esperé. Me muero por abrazarte, sólo quería decírtelo.

Pero para ti, el dinero te puede comprar otra hermana.