Siempre una copia, siempre detrás. Observando con cuidado para imitar con exactitud. Cuando finalmente logro bailar al mismo compás, estás inventando un baile totalmente novedoso. Probablemente se trata de sólo una antonomasia en el género de mi vida amorosa, así q mejor descanso a tomar un trago, sentada en un rincón oscuro, esperando q nadie me hable, sólo deseo observar, y quien sabe, encontrarme bailando mi propia alucinación. Pero estoy rígida como una piedra, empapada hasta las orejas con tanto llanto.
Así q me cubro de hielo, rechazo y gritos. Con lentes puestos y descansos merecidos, soy una sobreviviente.
Siempre será así, nunca satisfecha mientras no sea exactamente un remedo perfecto.
Q infierno este de tener este cerebro tan recriminador, estúpido y conformista.
Necesito urgentemente, a cambio de una vida, un psiquiatra.
domingo, mayo 13
Remedo
Lo escribió Chio a las 17:01
