domingo, enero 20

Hace unas horas


Anoche fue terrible. Me encontré inerme, sin mis peculiares artimañas de autoengaño para vencer el miedo. Mi cama fue agobiante y mi habitación demasiado pequeña para mis emociones. Y contuve mis ganas de gritar.

Estaba completamente sola en mi desesperación.

Irónicamente, estoy rodeada de amor, de recuerdos preciosos y amigos estoicos ante mi indiferencia peculiar (de hecho, siempre me sorprende tener personas que me quieran)

La luna estorbaba mi noche, no fue bienvenida ni venerada como siempre que me sorprende sola por la calle, repleta de miedo y un rostro sin gestos.

Necesito, definitivamente, regresar el tiempo para hacer las cosas exactamente de la misma manera.